miércoles, 25 de octubre de 2017

CETOSIS NO ES LO MISMO QUE CETOACIDOSIS



Cetosis... no es lo mismo que cetoacidosis

Uno de los mitos más frecuentes y un concepto equivocado (incluso en nosotros, los médicos) cuando hablamos de dieta baja en carbohidratos o dieta cetogénica, es que la Cetosis (Nutricional) es algo parecido a la Cetoacidosis diabética (CAD), una emergencia médica muy peligrosa. En realidad, cetosis y cetoacidosis son dos condiciones diametralmente opuestas que sólo se parecen en las primeras 4 letras "c-e-t-o".

No es sorprendente que incluso nosotros, los médicos, confundamos estas dos condiciones tan distintas. Los libros de texto de medicina apenas ofrecen unas breves líneas para explicar el metabolismo de los cuerpos cetónicos.
De las 1.066 páginas de la 11ª edición del Guyton (Tratado de Fisiología Médica), sólo se dedica una página al metabolismo de los cuerpos cetónicos, un tercio a la cetoacidosis y cuatro líneas a la cetosis nutricional.




La cetosis nutricional, la gran desconocida para los médicos


Primero de todo,

¿Qué es una dieta cetogénica o una dieta muy baja en carbohidratos?

Nuestra alimentación consiste en la ingesta de 3 macronutrientes: Las grasas (como el aceite de oliva, mantequilla, aguacates), los carbohidratos (pan, harinas, cereales, frutas, dulces, zumos) y las proteínas (carnes, pescados, lácteos, frutos secos) aunque esto está simplificado, pues tenemos carbohidratos y proteínas en las legumbres y una mezcla de proteínas y grasas en pescados, huevos y lácteos, por ejemplo.

En una alimentación baja en carbohidratos y alta en grasas (Low Carb High Fat : LCHF) o dieta cetogénica (cuando la ingesta de carbohidratos (CH) es inferior a 20-50 g/día), las grasas constituyen la mayor parte de las calorías, siendo moderadas las calorías provenientes de las proteínas  y muy pocas las calorías que vienen de los carbohidratos, digamos un 10%.

Sin embargo, la dieta recomendada por las autoridades nutricionales estadounidenses (USDA: United States Department of Agriculture) incluye un 45-65% de las calorías a partir de los carbohidratos.
Esta misma dieta la recomienda la American Diabetes Association (ADA), recomendando que más de la mitad de las calorías vengan de los carbohidratos, precisamente el nutriente al que los diabéticos son más intolerantes (...). Esto hace que la vida de un diabético se convierta en un desafío constante para intentar compensar grandes las subidas y bajadas de glucosa con grandes dosis de insulina. Dosis que no siempre aciertan a equiparar las altas cantidades de carbohidratos ingeridas, por demasiada insulina o por insuficiente insulina. Querer apagar varios incendios cada día es lo que tiene, que no es tarea sencilla.

La diferencia entre una dieta estándar occidental (con un 55% de calorías desde los CH) y una dieta cetogénica o baja en carbohidratos (LCHF) está en los efectos del combustible utilizado por nuestras células.

Las altas cantidades de carbohidratos (CH) consumidos en la dieta estándar moderna, con la digestión, se terminan descomponiendo en grandes cantidades de glucosa, que se eleva en la sangre.
Esto ocurre con todos los carbohidratos. Incluso los llamados "Carbohidratos Complejos", que tanto recomiendan a los diabéticos (granos, cereales, harinas integrales, pan). Estos carbohidratos complejos no dejan de ser almidones. Es decir, cadenas de múltiples glucosas que, finalmente, terminan en múltiples moléculas de glucosa en la sangre, por muy "complejos" que sean. El índice glucémico del pan, incluido el pan integral, es más alto (69) que el de una bebida azucarada (62). Es decir, la velocidad con la que la ingesta de una tostada o de un bocadillo sube la glucosa en la sangre es superior al de una coca-cola.

Esta elevación de la glucosa en la sangre (tóxica e inflamatoria cuando los niveles son altos), provoca habitualmente una elevación de la insulina, la hormona que consigue apagar ese incendio metiendo la glucosa de la sangre en las células musculares y hepáticas para su utilización y para su almacenamiento.
A mayor ingesta de CH, mayor cantidad de insulina se necesita para manejar las consiguientes elevaciones de los niveles de glucosa en la sangre (glucemia).
La insulina tiene otras muchas funciones, entre otras, el almacenamiento de la energía sobrante en forma de grasa (hormona almacenadora de grasa).
También inhibe la lipolisis, es decir la utilización de la grasa como energía.
En presencia de insulina sólo podemos quemar carbohidratos y no grasas.
También inhibe la producción de cuerpos cetónicos, un mecanismo de energía alternativa cuando tenemos un largo periodo de ayuno o cuando hacemos una dieta cetogénica o LCHF (Low Carb High Fat: Baja en carbohidratos y alta en grasas).


En contraste con una alimentación moderna estandar, cuando en una dieta LCHF restringimos la ingesta de CH, moderamos la ingesta de proteínas y aumentamos la ingesta de grasas, los niveles de glucosa en sangre se reducen y las necesidades de insulina también.
Esto causa, en el curso de 2-3 semanas, una adaptación metabólica y un cambio hacia la utilización de la grasa (en lugar de la glucosa) como combustible de nuestras células. Es la llamada "Keto adaptación".

Como resultado, al tener niveles bajos de insulina (el "candado" que nos impide quemar grasas, inhibiendo la lipolisis), la grasa de reserva se libera fácilmente del tejido graso y los ácidos grasos libres se vierten a la circulación como energía disponible para nuestros músculos.

Por otro lado, también aumenta la "Cetogénesis", un proceso metabólico mediante el cual el hígado, mediante la Beta-Oxidación de los ácidos grasos, crea cuerpos cetónicos y los libera a la circulación sanguínea, de manera que tanto el corazón y los músculos (con los ácidos grasos libres) como el cerebro (con los cuerpos cetónicos), pueden utilizar esta fuente energía, convirtiendo al organismo en un "motor híbrido", capaz de utilizar ambos combustibles, glucosa y grasas.

Los cuerpos cetónicos son los productos del metabolismo que resultan de un cambio en la fuente de energía que utiliza nuestro organismo, quemando grasas de forma más fácil que carbohidratos.
Estamos acostumbrados a escuchar que los carbohidratos son el combustible preferido del cuerpo, pero la realidad es que el cuerpo humano es muy capaz de funcionar, con excelencia, desde las grasas (ácidos grasos) y los cuerpos cetónicos.

En presencia de altos niveles de glucosa, el cuerpo (con la insulina alta, que impide
quemar grasas) siempre tirará de azúcares como energía, pues los niveles altos de glucosa en sangre son dañinos, inflamatorios, con gran poder de glicación y oxidación. De manera que "la preferencia" por el cuerpo de chupar azúcar en lugar de grasas cuando los azúcares (glucosa) están altos en la sangre es una medida de seguridad, de querer "apagar el incendio" que provocan los niveles altos de azúcar en la sangre.





La Keto-Adaptación precisa de 2 a 3 semanas

La keto adaptación se denomina a ese periodo de entre 2 a 3 semanas en el que restringimos la ingesta de carbohidratos y en el que el metabolismo va cambiando a utilizar la grasa como combustible en lugar de los carbohidratos, incrementándose la función de los enzimas de metabolización de los ácidos grasos y de los cuerpos cetónicos.

Una vez que el cuerpo está "keto-adaptado" (como puede ser mi caso personal, tras más de un año en una dieta LCHF), éste ha logrado cambiar su combustible principal, desde la glucosa a los ácidos grasos. Cuando la ingesta de CH es muy reducida (inferior a 20-50 g de CH según las personas, lo cual no llega a ser mi caso), la persona llega a la "Cetosis Nutricional".

La cetosis nutricional es una adaptación evolutiva del ser humano a la escasez de comida que ha sido ampliamente estudiada.

Sin dicha keto-adaptación, el cerebro del ser humano prehistórico habría perecido en las épocas de hambruna. En esas situaciones, la utilización de los cuerpos cetónicos por el cerebro como energía (principalmente el Beta-HidroxiButirato), desplazando a la glucosa, ha permitido al ser humano (y su cerebro, que tanta energía consume en comparación con otros animales) poder sobrevivir durante largos periodos sin comida. Este hecho es el que ha permitido, como bien dice el Dr. Cahill, que el cerebro pudiera llegar a ser el componente más importante en la evolución del hombre.



En esta gráfica se puede ver cómo se elevan los niveles del B-Hidroxibutirato (el principal de los cuerpos cetónicos) ante la ausencia de comida.
Vemos cómo esa defensa a la bajada de azúcar en la sangre está más desarrollada en los niños que en los adultos. Pero lo súper interesante es ver cómo el estado de cetosis nutricional forma una parte fundamental del metabolismo del recién nacido, lo que le permite conservar su función cerebral en un periodo crítico, cuando el calostro de la leche materna está empezando a llegar, muy poco a poco inicialmente.

Algo que no se conoce muy bien es que el metabolismo del recién nacido es esencialmente cetogénico. Esto ha salvado a la especie humana.
Tras el nacimiento, los niveles de glucosa en el recién nacido caen desde los, digamos 90 mg/dl del plasma materno, a los 30 o 40 mg/dl, un nivel que a la mayoría de los que siguen una dieta moderna (bien cargada de CH) les dejaría en coma. Cuando pinchamos una muestra sanguínea a un recién nacido y vemos una glucemia de 36 mg/dl, nos quedamos perplejos al ver que el bebé está tan campante, como si nada. Activo, atento, tranquilo, con buen color, sin sudoración.

Y es que, en el recién nacido, las concentraciones de Beta-HidroxiButirato (B-OHB) pueden elevarse hasta los 2-3 milimoles en las primeras horas de vida. Forma parte de la energía alternativa para el cerebro durante los primeros 2 días de vida.

Hay que recordar que al nacer, el cerebro humano consume el 60-70% del total del metabolismo y casi la mitad de esas necesidades energéticas vienen, precisamente, del B-OHB).

El calostro materno está en perfecta sincronización con este metabolismo cetósico del recién nacido, pues contiene mucha grasa y proteína pero muy poco carbohidrato (lactosa). De manera que el recién nacido llega al mundo con una dieta cetogénica tipo Atkins! (como se puede ver en la foto de arriba).

La lactosa se va incrementando gradualmente en la leche de transición durante los primeros 2 o 3 días de lactancia, proceso durante el cual la cetosis va progresivamente desapareciendo.

El Dr. Cahill fue uno de los primeros médicos que estudió el metabolismo humano y cerebral en épocas de ayuno prolongado, cuando el cuerpo no tiene una entrada de glucosa y el hígado tiene que producir cuerpos cetónicos para cubrir las necesidades cerebrales.

Cuando el Dr. Cahill hizo sus experimentos en los años 60, a los cuerpos cetónicos, como el Beta-Hydroxibutirato, se les consideraba casi veneno, pues sólo se observaban en la cetoacidosis diabética. De manera que a nadie le gustaba oír hablar de la "Cetosis Nutricional" y nadie entendía muy bien en qué consistía.

Antes de uno de sus experimentos estrella, en 1.967, se pensaba que el cerebro sólo podía funcionar con glucosa como fuente de energía y que no podía utilizar ningún otro tipo de combustible.





Y eso es lo que ocurre en un estado de alimentación normal, sin ayunar. Si uno consume una alimentación moderna estandar, alta en carbohidratos, prácticamente el 100% de la energía que "chupa" el cerebro es glucosa (en la gráfica de la izquierda donde pone "FED" = alimentado).

Pero lo que comprobó el Dr. Cahill es que tras un ayuno de 7 a 10 días, el cerebro adquiría la flexibilidad metabólica de cambiar a utilizar cuerpos cetónicos en lugar de glucosa o, mejor dicho, además de glucosa.

En estos trabajos demostró que, en ayunos prolongados, cerca de 2/3 del metabolismo energético cerebral podía ser provisto por los cuerpos cetónicos sólo con una semana de ayuno. En esa época pudo mantener a un grupo e personas obesas, en ayunas, sólo con líquidos, durante 40 días. Algo que hoy no se podría reproducir, por ética.

Al comienzo del estudio, estos individuos obesos, con altos niveles de insulina debido a su alta resistencia a la insulina, tenían unos niveles de cuerpos cetónicos de cero... Y sin embargo, tras 10 días de ayuno los niveles de cuerpos cetónicos subieron por encima de los niveles de glucosa!

Ver en la gráfica de la derecha cómo, al cabo de 10 días de ayuno, la glucosa había bajado por debajo de 4 mmoles, alrededor de 3.8 mmmoles, que equivalen a 68-70 mg/dl de glucosa. Mientras que los niveles de cuerpos cetónicos habían subido por encima de 5 mmoles, para estabilizarse en 6 mmoles (sin subir más) durante el resto de días del ayuno.

El cerebro de estas personas obesas se "keto-adaptó" en menos de 2 semanas de ayuno, de manera que, al 10º día, más de la mitad de su consumo energético cerebral llegaba de los cuerpos cetónicos que el hígado producía desde la Beta-Oxidación de sus ácidos grasos (la grasa de reserva que abundaba en estos individuos obesos, llenos de energía "de reserva") y menos de la mitad de la energía cerebral, venía de la glucosa (generada mediante la neoglucogénesis hepática, un proceso que luego explicaremos).

Pero el Dr. Cahill  no se quedó ahí y quiso ir más lejos. Quiso demostrar cómo, en una persona con un cerebro "keto-adaptado" (que puede utilizar los cuerpos cetónicos como combustible y no sólo la glucosa), aunque le bajes la glucosa en sangre a niveles bajísimos (pinchándoles insulina en ayunas), su consciencia y funcionamiento cerebral no se resentirían. 




Y así fue.
Tras varias semanas en ayuno, con un cerebro y organismo keto-adaptados, les infundió 20 unidades de insulina, que bajó puntualmente su glucosa en sangre desde los 3.8 mmoles a sólo 1 a 2 mmoles (de 70 mg/dl de glucosa a los 18 a 36 mg/dl), sin que ninguno tuviera daño cerebral ni perdiera la conciencia. Su cerebro keto-adaptado no les dio síntomas de hipoglucemia cuando cualquier otra persona habría entrado en coma.

Los únicos que tuvieron sudoración fría, palidez y palpitaciones fueron los médicos, al ver niveles de glucosa de 18 mg/dl e incluso de 9 mg/dl... en personas... que estaban mirándoles y hablándoles como si tal cosa...

En los libros de medicina uno puede leer que estos niveles de azúcar en la sangre son casi universalmente fatales
Pero estos sujetos estaban protegidos contra la hipoglucemia extrema, porque los cuerpos cetónicos (CC) reemplazaron a la glucosa como fuente de energía cerebral.

Este estudio fue innovador e indujo a los médicos a re-evaluar los textos médicos y hacer algunos cambios.

Ahora sabemos que la dieta cetogénica se estudió en los años 20 y 30 para simular un estado metabólico similar al del ayuno y que conseguía tratar la epilepsia cuando no existían fármacos para su tratamiento. Se sabía que el ayuno curaba muchos tipos de epilepsia o al menos hacía desaparecer sus síntomas.
Pero la dieta cetogénica era una forma, sostenible en el tiempo (no se puede ayunar de por vida) que "imitaba metabólicamente" al ayuno y que tenía los mismos efectos anticonvulsivantes que éste.

Una dieta exenta de carbohidratos o con una reducción importante de éstos imita, a nivel metabólico, al ayuno. Acelera la beta-oxidación de los ácidos grasos en el hígado para producir cuerpos cetónicos. Es una dieta en la que la reducción de un macronutriente como son los carbohidratos, vacía el glucógeno hepático y suprime la secreción de insulina. Sin la inhibición de la lipolisis de la insulina, el hígado es libre para generar cuerpos cetónicos que vierte a la circulación y que viajan por la sangre para nutrir a órganos que no pueden funcionar a partir de los ácidos grasos, especialmente al cerebro.


La alimentación cetogénica imita metabólicamente al ayuno

El hígado coge la grasa corporal de reserva (Body Fat) y la envía a los distintos órganos del cuerpo (corazón, músculos) y, por otro lado, mediante la Beta-oxidación de los Ácidos Grasos, crea cuerpos cetónicos (Ketones) que sirven de fuente de energía alternativa a otros órganos, especialmente al cerebro


La alimentación baja en carbohidratos o cetogénica imita el metabolismo del ayuno prolongado

Como acabamos de comentar, el efecto metabólico de la alimentación cetogénica es muy similar a la del ayuno prolongado, pero con el beneficio de obtener calorías de sobra para el día a día y sentir una gran sensación de saciedad. Es una situación sostenible en el tiempo y no sólo durante unas semanas como sería en le caso del ayuno.

Metabólicamente son muy similares.

El ayuno prolongado de forma no voluntaria o inanición

Cuando el ser humano no tenía acceso a comida, la tarea más crucial para el organismo era proveer glucosa como combustible para el cerebro. La ausencia de glucosa para un cerebro "carbo-dependiente" sería el equivalente a la muerte cerebral.

Por otro lado, la masa muscular debía de ser preservada para que el hombre pudiera conseguir otra nueva caza que le permitiera alimentarse. Sin glucosa, el cuerpo tendría que tirar de las proteínas de la masa muscular para fabricar glucosa y el ser humano se debilitaría hasta tal punto que no podría cazar. Perecería...

La cetosis era la solución perfecta.

Una vez keto-adaptado, el cuerpo utiliza los ácidos grasos y los cuerpos cetónicos (bien a partir de la grasa de reserva en el ayuno o bien a partir de la grasa de la dieta en una dieta cetogénica) para proveer energía a las células del cuerpo y, de ese modo, las necesidades de glucosa se reducen.

Los ácidos grasos nutren principalmente al corazón y a los músculos del cuerpo y mayoría de órganos mientras que los cuerpos cetónicos nutren principalmente al cerebro, que no puede utilizar las grasas (ácidos grasos) como energía. Sólo puede utilizar glucosa o cuerpos cetónicos, principalmente el 17-Beta-Hidroxibutirato.

Este cambio adaptativo del metabolismo permite que, en caso de ausencia prolongada de comida, el cuerpo pueda funcionar sin aporte de glucosa, como ocurre en cualquier ayuno prolongado, ya sea por motivos religiosos, de detoxificación o como tratamiento de la Resistencia a la insulina, la diabetes tipo 2 o la obesidad mórbida.



Beneficios para la salud de la cetosis, además de la supervivencia humana

La utilización de los cuerpos cetónicos como energía por el organismo conlleva además unos efectos profundos y positivos para la salud humana. Por ejemplo, la inflamación celular y la actividad de radicales libres se reducen. También hay menor daño por la glicación.
La glicación de las proteínas debida a los altos niveles de glucosa y la actividad de los radicales libres contribuyen al desarrollo y progresión de una larga lista de complicaciones vasculares en los pacientes con diabetes como son el daño renal, la ceguera, el daño de los nervios periféricos y la enfermedad cardiovascular.

Viendo los beneficios de funcionar a base de ácidos grasos y de cuerpos cetónicos y los peligros de un metabolismo altamente dependiente de los azúcares, es bastante lógico deducir que nuestro cuerpo está destinado a funcionar gran parte del tiempo con ácidos grasos y cuerpos cetónicos.

Los efectos antioxidantes y antiinflamatorios de la cetosis nutricional es la razón por la que las dietas cetogénicas y los ayunos tienen tantos beneficios sobre la salud humana. De hecho, la cetosis nutricional y los cuerpos cetónicos han sido estudiados de forma extensa para el tratamiento de muchas enfermedadades.

Un creciente número de trabajos de investigación han sido publicados sobre el efecto anti-inflamatorio de los cuerpos cetónicos en enfermedades como la epilepsia, la esclerosis múltiple, la Esclerosis Lateral Amiotrófica, la enfermedad de Parkinson, la enfermedad de Alzheimer (que ya la llaman la Diabetes Mellitus tipo 3), el traumatismo craneoencefálico, el cáncer, la enfermedad cardiovascular, el síndrome de ovario poliquístico, el autismo, las migrañas, los ictus, la depresión, el acné y, especialmente, la diabetes.
El artículo completo, en este pdf.





Beneficios para los pacientes con diabetes tipo 1: Adiós a los síntomas de hipoglucemia

Uno de los mayores temores de los niños con diabetes tipo 1 es la bajada de azúcar en la sangre o hipoglucemia.
Por este motivo, como se continúa recomendando la dieta moderna, alta en carbohidratos (con enormes subidas y bajadas de azúcar), habitualmente tenemos a los niños diabéticos con niveles medios de glucosa en sangre muy altos, para tener un margen de seguridad y que, por un error de sobre dosificación de insulina, no lleguen al coma por una excesiva bajada de glucosa en la sangre.
Esto implica unos niveles medios de azúcar demasiado altos en el día a día, con niveles de glicación (inflamatorios) altos, con todas las complicaciones vasculares que esto llevará con el paso de los años.

Esto no ocurriría si, siguiendo una dieta cetogénica, tuvieran un cerebro keto-adaptado.




¿Tu cerebro está keto-adaptado o es carbo-dependiente?

Vamos a ver las diferencias en la vida de una persona con diabetes tipo 1 según tenga un
cerebro carbo-dependiente (como la mayoría de las personas que comen según la dieta moderna occidental, alta en carbohidratos) o según tenga un cerebro keto-adaptado, tras unas semanas comiendo una alimentación LCHF, rica en grasas naturales como los aguacates, huevos, frutos secos, olivas, aceite de oliva, nata, mantequilla, pescado azul, carne, aceite de coco, quesos, etc, evitando carbohidratos refinados (azúcares, zumos, harinas, cereales, pan, pasta, patatas, frutas) y obteniendo la mayoría de sus carbohidratos desde las verduras y hortalizas.

Cuando una persona consume una dieta alta en carbohidratos (pan, pasta, patatas, zumos, harinas, cereales, comida procesada), los niveles altos de glucosa y de insulina bloquean completamente la producción de cuerpos cetónicos del hígado. Como los cuerpos cetónicos no están disponibles, el cerebro depende de la glucosa como único combustible para funcionar.

Cuando una cerebro carbo-dependiente siente que la glucosa empieza a escasear (cuando no hay comida o cuando una persona con diabetes se ha pinchado demasiada insulina y ha comido menos de lo calculado), tiene que poner en marcha medidas compensadoras, con hormonas contra-reguladoras que intentan subir el azúcar en la sangre, como es la adrenalina. El subidón de adrenalina produce los síntomas clásicos iniciales de la hipoglucemia: sudoración, palidez, taquicardia.
Si la glucosa en sangre (glucemia) sigue cayendo y la persona con diabetes no consigue comida azucarada rápidamente, la glucemia seguirá cayendo y el cerebro carbo-dependiente puede llegar a perder la conciencia.
En esta situación, en la que la comida por boca ya no puede realizarse, una infusión de glucosa intravenosa o la inyección intramuscular de glucagón (que libera los depósitos de glucógeno hepáticos, bloqueados por la insulina inyectada previamente) serán la única solución que evitará que la persona entre en un coma hipoglucémico que, si no revertimos, podría llevar al fallecimiento.

Vamos a poner un ejemplo con dos adolescentes con diabetes tipo 1 que habitualmente necesitan pincharse insulina según la cantidad de carbohidratos (a los que son "intolerantes") que ingieran (según las recomendaciones actuales, más de la mitad de sus calorías...).


Situación uno:

Javier, diabético tipo 1 con alimentación moderna habitual y cerebro carbo-dependiente

Es el caso ficticio de Javier, que se está preparando una comida con arroz con tomate de primero (con pan) y de segundo pollo con patatas (y pan), seguido de una fruta de postre y un trozo de trenza.
Antes de empezar a comer, Javier se pincha una elevada cantidad de insulina, en previsión de las raciones de carbohidratos que va a ingerir, para intentar acertar a equiparar el subidón de glucosa que experimentará unos minutos tras ingerir dicha comida alta en carbohidratos.
Al poco de empezar a comer, Javier recibe una llamada de un amigo que necesita ayuda urgente. Javier sale corriendo de casa sin apenas haber comido nada de su comida.
Media hora después, la insulina rápida recién pinchada empieza a hacer su acción. Pero como la ingesta de CH no ha sido la previamente calculada, sino muy inferior, el exceso de insulina hace bajar el nivel de azúcar en la sangre de Javier a niveles muy peligrosos. Javier empieza a notar sudor frío, palidez y taquicardia y se empieza a sentir débil y mareado. Su amigo se da cuenta de lo que está ocurriendo y le consigue rápidamente un zumo de naranja. Esto consigue devolver los niveles normales de azúcar y contrarrestar los efectos de la insulina.

En este caso, el hígado de Javier no pudo descomponer los depósitos de glucosa almacenados en su hígado (glucógeno hepático) debido a la acción de la insulina, que lo impide. Conforme sus niveles de azúcar en la sangre bajaron, su cerebro carbo-dependiente empezó a perder la conciencia.
Sin la rápida ingesta del zumo o cualquier azúcar de rápida absorción, sus niveles de glucosa en sangre habrían descendido hasta el punto de conducir a un coma o incluso la muerte.
Aquí podemos ver cómo los síntomas previos a una severa hipoglucemia (sudoración, palidez, malestar, temblores, taquicardia) son necesarios para avisarnos y prevenirla en un cerebro carbo-dependiente. Un cerebro que sólo puede tirar de glucosa, sin posibilidad de utilizar otro combustible alternativo.


Situación dos:
María, diabética tipo 1 con alimentación baja en carbohidratos (cetogénica) y un cerebro keto-adaptado

María, al revés que Javier, reduce su ingesta de carbohidratos a una pequeña cantidad cada día, evitando harinas, cereales, pan, pasta, patatas, frutas, comida procesada e incluso reduciendo legumbres. La poca fruta que toma viene de aguacates y de frutos rojos (fresas, frambuesas, moras). Su ingesta de grasas es alta y moderada la de proteínas. Habitualmente desayuna una tortilla de 2 huevos con espinacas, unos aguacates con aceite de oliva y una taza de nata con café y aceite de coco. Suele comer ensaladas o diversas verduras de primer plato y de segundo, por ejemplo un salmón con espárragos trigueros y nueces pecanas. No suele tomar postre o si lo hace toma un yogur griego, si acaso con alguna onza de chocolate negro 90% cacao.



Con el tiempo, tras unas semanas con esa dieta baja en carbohidratos y alta en grasas, su hígado ha ido aumentando la producción de cuerpos cetónicos y ha entrado en un estado de "Cetosis nutricional".

Sus niveles de cetonemia (cuerpos cetónicos en sangre) se mantienen en un rango de entre 0,5 a 3 mmoles (mM). A este nivel, los cuerpos cetónicos pueden atravesar la barrera hemato-encefálica y difundir dentro de sus neuronas, donde pueden ser metabolizados como combustible alternativo a la glucosa (o mejor dicho, añadido a la glucosa).


Ahora su cerebro tiene un metabolismo híbrido, de manera que puede tirar tanto de glucosa como de cuerpos cetónicos para asegurar un funcionamiento ininterrumpido.
Si habitualmente un cerebro carbo-dependiente viene a consumir unos 100 g de glucosa al día, un cerebro keto-adaptado puede suplir la mitad o más de esas calorías desde los cuerpos cetónicos y, lo que es más importante, el cerebro puede tirar de más glucosa o de más cuerpos cetónicos, según los niveles de ambos en sangre. Se convierte en un cerebro metabólicamente más flexible.

De manera que, estando su cerebro keto-adaptado, con metabolismo híbrido, las posibles bajadas de azúcar en la sangre ya no son una emergencia vital para su cerebro, siendo que ahora sus neuronas disponen también de una fuente de combustible alternativa.

Por otro lado, con su alimentación baja en carbohidratos (LCHF), María puede pincharse dosis pequeñas de insulina porque no tiene grandes subidas de azúcar en la sangre al reducir mucho su ingesta de carbohidratos en la dieta. Esto también reduce su riesgo de hipoglucemia por la ley de los pequeños números:
"A dosis pequeñas, errores pequeños".


Es decir, cuando debemos contrarrestar la gran subida de azúcar en un diabético tipo 1 tras un plato de arroz o de pasta, debemos calcular las unidades necesarias de insulina para "apagar ese incendio". Pero sin pasarnos, no vayamos a forzar una hipoglucemia.

Como nuestro cálculo de raciones de carbohidrato no es perfecto y como la absorción subcutánea de la insulina al picharnos tiene también un 20% de error, podemos fácilmente quedarnos cortos de insulina y generar una hiperglucemia o pasarnos de insulina y generar una hipoglucemia. Es decir, podemos pasarnos tres pueblos o quedarnos cortos. Esta es la vida habitual de un paciente con diabetes tipo 1 siguiendo las recomendaciones oficiales de ingerir un 55% de las calorías con fuego, perdón, quiero decir, con carbohidratos.

En el caso de María, como la cantidad de carbohidratos que ingiere es pequeñita, la dosis necesaria de insulina también será pequeñita y, en consecuencia, su error, en la dosificación, de haberlo, será también pequeñito.

De esa manera, María controla de forma mucho más fácil sus leves subidas y bajadas de azúcar.

Pero además...

...María raramente experimenta las sensaciones de la bajada de azúcar en su cerebro, las temidas hipoglucemias (sudores, malestar, visión borrosa, falta de concentración, dolor de cabeza, etc).
Su cerebro híbrido keto-adaptado, puede seguir funcionando perfectamente con niveles de glucosa inferiores sin solicitar auxilio, pues tiene la ayuda de la energía alternativa de los cuerpos cetónicos.

En ocasiones, María ha medido su glucosa en sangre por azar y ha comprobado que estaba en niveles relativamente bajos. Pero no sentía ninguna sudoración, palidez o mareos. Su cerebro "híbrido" utilizaba esos cuerpos cetónicos como combustible alternativo, como salvavidas. En esas ocasiones, le bastó tomarse una de las tabletas de glucosa que lleva en el bolsillo para volver a tener niveles normales de glucosa en sangre. Pero no pasó ningún mal rato, ninguna angustia, ni temió por perder la conciencia o por entrar en coma.


En el diseño evolutivo del ser humano, la habilidad del hígado para producir los cuerpos cetónicos es una solución elegante para proveer una fuente alternativa de energía al cuerpo cuando la comida no estaba disponible.
Ayunar causa la misma elevación en la producción de cuerpos cetónicos y, de hecho, la mayoría de las personas se levantan cada mañana en un leve estado de cetosis tras haber ayunado durante las últimas 8 a 12 horas.

Tener un cerebro y un cuerpo keto-adaptados es  muy ventajoso y seguir una alimentación LCHF o cetogénica proporciona este beneficio, además de muchos otros que comentaremos en la segunda parte de esta entrada.

Pero vamos a lo importante, diferenciar la Cetosis (Nutricional= de la temida y peligrosa Cetoacidosis




Cetosis y Cetoacidosis, dos situaciones muy distintas

A los médicos y especialmente a los pediatras, nos han enseñado a temer la cetoacidosis diabética. Sin embargo, en toda la carrera de medicina no recuerdo una clase en la que se abordara la cetosis nutricional fisiológica.

Por este motivo, cuando un médico escucha hablar de la "cetosis" o de que una persona va a seguir una dieta cetogénica o baja en carbohidratos, le entra miedo porque la asocia a la cetoacidosis y cree que una situación pueda desembocar en la otra.

Como he comentado antes, la similitud entre cetosis y cetoacidosis está sólo en las 4 primeras letras de ambos términos.

La Cetoacidosis Diabética o CAD (en inglés DKA: Diabetic Ketoacidosis)  es una emergencia médica causada por una deficiencia o ausencia de insulina en presencia de ingentes cantidades de glucosa y de cuerpos cetónicos en el torrente sanguíneo...

...mientras que...

la cetosis nutricional (con una alimentación cetogénica o durante ayunos prolongados) es un estado en el que un moderado número de cuerpos cetónicos nutre al cerebro en presencia de niveles muy bajos de glucosa y en presencia de un páncreas normal que fabricará la mínima cantidad de insulina necesaria para bloquear una excesiva producción de cuerpos cetónicos. Es decir, la producción de c cetónicos está controlada.

Este párrafo es el resumen de esta entrada. En esas tres líneas está toda la información.

Vamos a intentar explicar esto un poco más. 

Cetoacidosis Diabética (CAD)

La Cetoacidosis diabética (CAD) ocurre habitualmente en pacientes con diabetes y se
trata de una situación grave de deficiencia de insulina precipitada habitualmente por una infección, un estress externo, una alta ingesta de CH y una infra-dosificación de la insulina o, en muchas ocasiones, como forma de aparición o debut de una diabetes tipo 1 en un niño o un adolescente (previamente sin diagnosticar).

La infección o el estress causan una elevación de las hormonas que elevan el azúcar en la sangre (cortisol, catecolaminas, etc). Habitualmente, como el paciente tiene poco apetito en el caso de estar pasando dicha infección (neumonía, vómitos, gastroenteritis, etc), no suele comer apenas y, "para que no le baje el azúcar", no se pincha su dosis de insulina.

Pero no se dan cuenta de que es precisamente en dichas situaciones de estress o de infección cuando el azúcar en la sangre sube más y no deben nunca dejar de pincharse la insulina necesaria, a pesar de estar comiendo menos.

Las causas que habitualmente precipitan una CAD incluyen:

 1. Producción ilimitada de cuerpos cetónicos: Como la glucosa no puede entrar en las células de los músculos para proporcionar energía, el hígado fabrica continuamente cuerpos cetónicos como energía alternativa. Al no haber insulin (la hormona que inhibe la liposlisis) esa ingente producción de c cetónicos no tiene límite y se mantiene continuamente, sin nada que la pare.

2. Imposibilidad de utilización como energía de los cuerpos cetónicos producidos por el hígado: En la cetosis nutricional, con bajos niveles de glucosa en sangre, el cerebro "chupa" los cuerpos cetónicos como energía alternativa y mantiene estables los niveles de éstos en sangre.
Pero en la CAD, los niveles de glucosa están por las nubes, digamos a 500 mg/dl en lugar de los 80-100 mg/dl habituales. En dicha situación, el cerebro y resto de órganos siempre tirará de la glucosa como energía, pues esa glucosa tan alta en sangre es dañina y es lo primero que hay que bajar.
Pero toda la glucosa de la sangre sigue ahí, sin poder entrar en los músculos al no haber insulina, de manera que el cerebro sólo chupa glucosa y no toca los cuerpos cetónicos, que se siguen acumulando a niveles peligrosos, sin ninguna insulina que bloquee su producción.

3. Exceso de producción de hormonas elevadoras de la glucosa en sangre: En el caso de la infección o factor estresante, las hormonas como el glucagón, el cortisol y la adrenalina consiguen aumentar más la producción de glucosa en el hígado, aumentando aún más los niveles en sangre.



En esta situación, la CAD se manifiesta con los siguientes síntomas:

- Poliuria: Mucha orina. Las elevadas concentraciones de glucosa en sangre que se filtran en el  riñón arrastran grandes cantidades de orina "dulce" (de ahí el término Mellitus) que se van por el váter, deshidratando al paciente.
Una forma de presentación clásica es el niño que ya no se hacía pis en la cama y que lleva unas noches haciéndose o levantándose a orinar.

- Polidipsia: Mucha ingesta de agua. El paciente tiene mucha sed, pues está perdiendo
líquidos por la orina continuamente. El niño no para de beber agua y se va a la cama con una botella de agua para seguir bebiendo.

- Aliento a acetona: De los tres cuerpos cetónicos producidos (Beta-Hidroxibutirato, Aceoacetato y Acetona), éste último se elimina por el aliento, produciendo el clásico olor a acetona.

- Fatiga: Al no poder entrar la glucosa en las células musculares, el paciente no tiene fuerza y muestra síntomas de fatiga.

- Pérdida de peso manifiesta: La insulina es la hormona "almacenadora de grasa". En su ausencia, la glucosa no entra en las células y tampoco entra en el hígado para generar nuestra habitual grasa de reserva desde la "De Novo Lipogénesis Hepática". Toda la glucosa se escapa, día tras día, por la orina, impidiendo al paciente almacenar grasa, dejándolo sin energía al paciente y deshidratándolo.

- Polifagia, hambre: Como la glucosa que ingieren se les escapa y no la pueden utilizar como energía, el cuerpo se siente "hambriento" por comer y el paciente aumenta su ingesta de comida, a pesar de la cual, no consiguen engordar (recordar que nos engorda la insulina, no las calorías).

- Dolor abdominal: La gran acumulación de cuerpos cetónicos en el cuerpo se manifiesta como dolor abdominal y a veces estos pacientes se presentan en urgencias refiriendo dolor de tripa para descartar una apendicitis. Realmente, tienen un "empacho" de cuerpos cetónicos en el abdomen.

- Respiración fuerte y rápida: La acidosis metabólica generada por la alta cantidad de cuerpos cetónicos la intenta compensar el paciente con una alkalosis respiratoria, de manera que estos pacientes respiran de forma trabajosa, como si tuvieran un ataque de asma. La diferencia con el asma es que en estos pacientes con cetoacidosis no escuchamos sibilancias en la auscultación pulmonar y la saturación de oxígeno es del 100%.
Otra diferencia importante es que en una crisis asmática, el paciente típicamente está sentado, para respirar mejor. Si ves a una persona respirar rápida y trabajosamente mientras permanece tumbado, seguramente tiene una acidosis metabólica severa y no una obstrucción respiratoria.

- Náuseas y vómitos: Debidos a la enfermedad que desencadenó la CAD o al efecto nauseoso de la acumulación de los cuerpos cetónicos en el organismo.

- Deshidratación grave: Debida a la poliuria (emisión de grandes cantidades de orina) que el riñón excreta, con la orina llena de azúcar, perdiendo además muchos electrolitos por la orina, como el potasio, entre otros.


Así, pues, la Cetoacidosis diabética CAD es una seria emergencia médica, que puede amenazar la vida del paciente y que requerirá de una rehidratación intravenosa, una reposición de los líquidos y de electrolitos y una administración de insulina en bomba de infusión continua como forma de parar la producción de cuerpos cetónicos (1º) y también para bajar los niveles de glucosa a unos niveles más normales.

En la cetoacidosis diabética, los niveles de glucosa son muy altos, entre 200 y 800 mg/dl y los niveles de cuerpos cetónicos son superiores a 10 o 15 mMoles.

Sin embargo, 

la Cetosis nutricinal es una situación en la que una persona, tras unas semanas, ha logrado una keto-adaptación mediante la reducción de los carbohidratos de su dieta a niveles de entre 20 y 50 g/día y en la que el hígado, ante esos niveles bajos de glucosa, produce una cantidad controlada de cuerpos cetónicos, cuyos niveles van entre los 0,5 y los 3.0 milimoles/L. Muy lejos de los 10, 15 o 30 milimoles/L de una CAD.


Niveles de Cuerpos cetónicos en sangre en las distintas situaciones:


Nivel 1: Niveles casi nulos tras las comidas: 0.1 mmoles
Nivel 2: Niveles muy bajos, tras el ayuno nocturno: 0.3 mmoles
Nivel 3: Dieta LCHF o dieta cetogénica: 0.5 a 5 mmoles
Nivel 4: Ayuno de 3 semanas: 5-7 mmoles
Nivel 5: Cetoacidosis Diabética: > 15-25 mmoles




Cetosis nutricional

En la cetosis que se consigue tras unas semanas de dieta muy baja en carbohidrato o cetogénica...

.... o tras varios días o semanas de ayuno, ocurre lo siguiente:

La glucosa deja de ser la fuente principal de energía ya que ésta no llega (en el caso del ayuno) o llega en cantidades muy pequeñas (inferiores a 50 g de CH al día en una dieta cetogénica). De manera que el organismo empieza cambiar su metabolismo de cara a utilizar las grasas como fuente de energía principal.

Las grasas que utilizamos vienen de los ácidos grasos, que tenemos almacenados en forma de Triglicéridos.
Cada uno de los triglicéridos se descomponen en 3 ácidos grasos (que proveerán energía principalmente al corazón y los músculos) y una cadena de glicerol, que el hígado puede utilizar para formar glucosa mediante la negoglucogénesis. Esa glucosa proveerá parte de la que nutrirá el cerebro.

Pero la energía que más va nutrir al cerebro en el estado de cetosis (por ayuno prolongado o por una alimentación muy baja en carbohidratos) va a venir de los cuerpos cetónicos.
Mediante  la Beta-Oxidación de los ácidos grasos en el hígado fabricará estos cuerpos cetónicos, que servirán para nutrir a los órganos que no pueden tirar de los ácidos grasos, especialmente al cerebro.

En este estado de cetosis, la glucosa está en niveles bajos. No en niveles altísimos como ocurría en la CAD. De manera que no hay esas pérdidas enormes de orina que arrastraba toda esa glucosa con la orina desde los riñones.

Al estar baja la glucosa, el cerebro "chupa" de los cuerpos cetónicos (CC) como energía alternativa, manteniendo estables los niveles de CC en la sangre, sin subir por encima de 5 mmol. En el caso de la CAD, el cerebro sólo "chupaba" glucosa, pues en situación de altos niveles de glucosa, siempre tirará de ella y no de cuerpos cetónicos. De manera que éstos se seguían acumulando a niveles muy peligrosos.

Por otro lado, el páncreas de una persona no diabética tiene una secreción intacta de insulina, hormona que inhibe la lipolisis. De manera que ésta nunca permitirá una elevación patológica, excesiva, de los cuerpos cetónicos en sangre e inhibirá su excesiva producción en caso de que suba a niveles por encima de lo fisiológico, e decir, por encima de 5-6 mmoles. Lo mismo en un diabético keto-adaptado que mantiene su dosis de insulina basal.

Es decir, en un páncreas normal, capaz de producir insulina:

- En cuanto las concentraciones de c cetónicos suben por encima de 5-6 mmoles, se estimula la liberación de mínimas cantidades de insulina que reducen la formación de nuevos cuerpos cetónicos en el hígado.
- La insulina también reduce la liberación de Ácidos Grasos libres desde las células grasas 
- La insulina también aumenta la excreción de cuerpos cetónicos en la orina.

Ninguno de estos tres factores protectores existen en la cetoacidosis diabética (CAD), al no haber insulina que inhiba la lipolisis.

De esta manera, una persona sana, en estado de cetosis, puede generar entre 100 y 150 g de cuerpos cetónicos al día, mientras que un diabético tipo 1 puede sobrepasar los producción de 400 g diarios. Esta sobre producción de cuerpos cetónicos en la CAD es una de las causas de la acidosis (descenso del pH).

Este incremento de la producción de cuerpos cetónicos en la Cetoacidosis Diabética se suma a la imposibilidad de la utilización de éstos por el cerebro, que sólo puede chupar glucosa ya que esta está tan elevada. En caso de glucosa alta, los tejidos siempre tirarán de ella mientras los cuerpos cetónicos siguen acumulándose.

NOTA ACLARATORIA: Hay que recordar que la glucosa no puede entrar en la células musculares sin la presencia de insulina (por eso la glucosa inunda la sangre en la CAD), pero siempre puede entrar de forma pasiva en el cerebro, sin necesitar insulina.

De manera que en la CetoAcidosis Diabética, se suma una sobre producción de cuerpos cetónicos (que no puede ser limitada por la insulina, porque no hay) y una nula utilización de estos por el cerebro que sólo tira de glucosa, al inundar la glucosa el torrente sanguíneo.



Metabolismo del ser humano durante el ayuno, a partir de las grasas (o en una dieta cetogénica o muy baja en carbohidratos): Cetosis

En resumen, en el ayuno (y también en una dieta cetogénica estricta, sin apenas carbohidratos), desde los triglicéridos obtenemos prácticamente toda la energía para todo el cuerpo:

- Mediante los ácidos grasos, para los músculos, corazón y distintos órganos.
- Mediante la gluconeogénesis (desde la porción glicerol de los triglicéridos), para glóbulos rojos, la médula renal, el cerebro y otros órganos glucosa dependientes.
- Y mediante los cuerpos cetónicos, fundamentalmente para el cerebro.

Esta es una situación fisiológica, natural.
Es como el cuerpo está diseñado para funcionar y como funcionaba en épocas en las que no había comida.

Los médicos oímos hablar de "cetosis" y nos asustamos pensando que podemos entrar en "Ceto-acidosis" (CDA), la cual es una situación médica grave que solamente ocurre en diabéticos tipo 1, cuando no hay insulina o cuando se han infra-dosificado con la insulina en una situación en la que la producción de glucosa ha aumentado (por ejemplo, en una infección).


Cetosis fisiológica y Cetoacidosis:

Teniendo insulina en un páncreas normal, una persona nunca entrará  en keto-acidosis. La insulina no permitirá que el nivel de c cetónicos supere un umbral de seguridad. Es la principal inhibidora de la lipolisis.

Como hemos explicado en esta entrada, lo que ocurre en la Ceto-acidosis (CAD) es muy distinto:

En esa situación (CAD) no hay nada de insulina y la sangre está repleta de glucosa, con niveles de 500 mg/dl o superiores.
Una glucosa que está por las nubes y que no se puede utilizar pues no hay insulina para meterla en las células de los músculos (sólo puede entrar, de forma libre, al cerebro).

Al no llegar glucosa a las células de los músculos, el cuerpo se siente "hambriento" de energía, precisamente en un momento de abundancia de energía (glucosa) en la sangre.

Por ello, para producir energía alternativa, se acelera la producción hepática de cuerpos  cetónicos como fuente de energía a partir de las grasas (Ácidos Grasos Libres). También aumenta la producción de glucosa hepática.

La ausencia de insulina acelera la combustión de grasas (sin ella no hay quien pueda inhibir la lipolisis). De manera que la sangre está inundada tanto de glucosa como de cuerpos cetónicos, ambos en cantidades extremadamente altas.

El cerebro, que en el ayuno o en situación de cetosis nutricional (con una dieta cetogénica) tomaba preferentemente cuerpos cetónicos, en este caso no los utiliza, pues en la CAD, en presencia de altos niveles de glucosa siempre utiliza la glucosa. De esta manera los cuerpos cetónicos se van acumulando en la sangre, sin ser utilizados por el cerebro y sin ser inhibida su producción al haber ausencia de insulina. (Parezco un disco rayado)

En la cetosis nutricional, los cuerpos cetónicos subirán hasta un límite fisiológico (limitado por unos mínimos niveles de insulina) e irán siendo utilizados por el cerebro como combustible.



Es decir:

En la cetosis, los c cetónicos son los amigos del cerebro. Su combustible salvador. 
Son los que le permiten funcionar non-stop incluso en momentos de glucosa muy bajita en la sangre.

En la Cetoacidosis, los cuerpos cetónicos son un incendio.


Un incendio que sólo conesguiremos parar con una bomba de infusión intravenosa
continua de insulina en el hospital, a la vez que corregimos la deshidratación con líquidos y electrolitos.
La infusión intravenosa de líquidos y de insulina conseguirá ir bajando los altos niveles de glucosa en sangre en una CAD. Pero aunque los niveles de glucosa bajen a niveles normales, no pararemos la bomba de insulina todavía.

- No??
- No... Si hace falta, pondremos glucosa en el gotero de perfusión de líquidos.

Pero entonces...
¿Cuándo se para por fin la bomba de insulina en una cetoacidosis diabética?

Se parará cuando se dejen por fin de producir cuerpos cetónicos, porque la principal función de la insulina, en la CAD, es bloquear su producción.

Algo que ya hace el páncreas de cualquier persona normal (como en mí mismo) en momentos de ayuno o en situaciones de cetosis nutricional.
Una situación con muchos beneficios para la salud a pesar de ser temida, todavía hoy en día, por la mayoría de los médicos.


Finalizando...

Espero que esta entrada haya servido para quitarle el miedo a las personas cuando estuchen a alguien decir que está en cetosis o que sigue una dieta cetogénica.

Podemos empezar a cambiar algunos mitos y algunas formas de pensar en esta sociedad tan "carbo-dependiente" (ese estado metabólico que tanto beneficia a la industria alimentaria).

"Repensando verdades"

Poco a poco el dogma de los carbohidratos está cambiando y la demonización de las grasas no es tan grande.

Ya empieza la gente a entender que dejar de tomar bebidas azucaradas es bueno.

Incluso algunos ya saben que puedes tomarte varios huevos al día (y que de hecho es muy bueno hacerlo).

El aceite de oliva ya hace años que dicen que también es bueno (antes era malo).

Pero todavía tardará un tiempo para que digan lo mismo de la mantequilla, del aceite de coco o de la nata.


De momento, los médicos decimos que la leche materna es el mejor alimento del mundo en el primer año de vida...
... y lo decimos sin saber que, a partir del año de vida, hasta el 60% de las calorías de la leche materna vienen de las grasas... (La lactancia materna es una alimentación LCHF, por cierto)

... y sin saber que la mitad de la grasa de la leche materna es grasa saturada...

... que es ácido palmítico... como el del aceite de palma... que tanto hemos demonizado... simplemente por ser una grasa... SATURADA.


¿Pero las grasas saturadas no son malas, muy malas?

Para responder, os recuerdo esta frase de la Dra. Cate Shanahan:

"La naturaleza no hace grasas malas. Sólo la industria las hace"



En una próxima entrada (por no alargar ésta), comentaremos varios de los beneficios para la salud de la alimentación cetogénica o de la alimentación baja en carbohidratos. Veremos todos los beneficios que tiene para la salud utilizar las grasas como combustible en lugar de utilizar azúcares.


Gracias por tener la paciencia de leer hasta aquí

Nos vemos en una breve segunda parte: 
"Los beneficios para la salud de una alimentación LCHF"
Aunque muchos de vosotros ya los conoceréis de sobra, verdad?

Jorge García-Dihinx Villanova
Pediatra Hospital San Jorge de Huesca





47 comentarios:

  1. Hola Jorge,

    Leyendo tus articulos sobre alimentación, aunque reconozco que no siempre los leo en profundidad, ya que para un neófito en temas médicos a veces se me escapan muchos conceptos, he considerado que tiene razonamientos muy coherentes y he intentado adaptar un poco mi dieta y he bajado mi consumo de carbohidratos. Considero que ni de lejos es una dieta cetonica, pero pan, pasta, arroz y patatas los he reducido a frecuencias ocasionales. Cereales sigo tomando para desayunar, en concreto avena con frutos rojos unos dias y otros pan de centeno con mantequilla o aceite de oliva.

    Mi pregunta es, no siendo una dieta cetonica, el reducir la cantidad de hidratos es bueno o puede confundir al cuerpo y no saber si tiene que tirar de glucogeno o de grasas? Yo hago deporte con cierta frecuencia 2-3 veces por semana y con intensidad media-alta, y me encuentro igual de fuerte o mas que antes y sobre todo menos cansado y mas despejado.

    Ahora no tengo miedo de incluir en mi dieta grasas buenas y procuro consumir productos naturales y lo menos procesados posibles. Y sobre todo aplicar sentido comun y hacer caso a mi cuerpo. Si me pide un platano pues pa dentro, si una manzana pues lo mismo. El azucar añadido lo evito, es lo que mas me ha costado, realmente el azucar es una droga....

    No quiero darte mas la chapa, simplemente a ver si me puedes responder a la pregunta de si reducir CH es positivo sin llegar a la cetosis.

    Eskerrik aso por tu atencion y animo por tu labor divulgativa y gracias por las infos de meteo y montaña.

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    1. Hola Fito,

      reducir tu ingesta de carbohidratos siempre será bueno, aunque no llegues a hacer una dieta cetogénica, para la cual hay que reducir la cantidad de CH a menos de 50 o incluso 20 g diarios.

      De hecho, yo no llego a ese extremo porque no lo necesito.
      Si tuviera una alta resistencia a la insulina, fuera obeso o tuviera una diabetes, sí que bajaría más mi ingesta de CH, pero siendo delgado y haciendo deporte, una ingesta superior, digamos de unos 100 g de CH netos al día es muy saludable. En mi caso, cuando como en el hospital, suelo comer de primer plato menestra de verduras y otros días legumbre. De segundo pescado o carne (con mi mantequilla ecológica), pero con lechuga (con AOVE y vinagre) y nunca con patatas.

      Lo que no creo saludable son los 300 a 350 g de CH que habitualmente tomamos en la alimentación occidental moderna, llena de cereales, azúcares añadidos en la comida procesada, harinas y demás carbohidratos refinados.

      Pero una ingesta de 100-150 g de CH es muy adecuada para un deportista.
      Lo de escuchar a tu cuerpo y tomarte un plátano o una fruta cuando te lo pida, también me parece sabio.

      En carreras de montaña la fruta es una buena fuente de energía, aunque estando keto-adaptado, tirando de grasas y funcionando a potencias moderadas en montaña, suelo aguantar la jornada entera sin tener que comer nada, sólo con agua y sal. En competición vas más al límite y, aunque tires mucho de grasas, también tiras de glucógeno muscular y suele venir bien tomar algo de fruta en los avituallamientos.

      Respondiéndote pues, me parece perfecta tu flexibilidad alimentaria, sin hacer una dieta cetogénica estricta, que se realiza más con algunos fines terapéuticos (diabetes, obesidad, epilepsia, cáncer, etc).

      Si todas las personas simplemente evitaran las bebidas azucaradas y redujeran su ingesta de harinas, granos, arroz, patatas, pan etc, habría muy poca incidencia de Síndrome metabólico y todas las co-morbilidades asociadas a él.

      Tú mismo me estás respondiendo al decirme que te encuentras más fuerte que antes y más despejado.
      Un leve estado de cetosis, con c cetónicos nutriendo el cerebro además de la glucosa, da a muchas personas mayor claridad mental.

      De hecho, el ingeniero Ivor Cummins, cuando se desplaza a dar una conferencia, el día de la charla hace ayuno, porque confiesa que le da una claridad mental y concentración superiores. Es un crack Ivor Cummins.

      Eskerrik asko a ti por tu comentario

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  2. Hola Jorge. Gracias y enhorabuena por esta nueva entrada. Estamos aprendiendo muchísimo en tu blog. Desde que te empecé a leer hace unos meses y decidí reducir hidratos de carbono y las comidas entre horas (es que ya ni me acuerdo de eso), he perdido bastantes kilos y me ha mejorado mucho la salud en varios aspectos: dolores musculares, problemas intestinales, alergia y tiroides. Aunque confieso que aún, como otra gente que ha comentado por el blog, no he sido capaz de quitarme la tostada mañanera.

    Me gustaría preguntarte sobre dos cosas: hipotiroidismo y entrenamientos.
    Mi médico de cabecera al ver mi colesterol me ha dicho lo que ya te imaginas: que está muy alto, que me ponga a dieta (curioso que me lo diga por primera vez en mi vida después de haber perdido un 20% de mi peso), que evite las grasas, y que haga deporte (que ya estoy haciendo).

    En mis analíticas (mujer 31 años) solía tener una TSH de 5-6 y estaba tomando eutirox 75. Y en general me ha ido subiendo medio punto con el tiempo a pesar de subir la medicación. Resulta que hace unos meses, cuando ya había empezado la alimentación tirando a LCHF, me olvidé el eutirox en un viaje. Como estaba muy bien, sin ningún síntoma, no me preocupé y al volver me hice unos análisis, y además de haber reducido más de la mitad los triglicéridos, aumentar el HDL y el colesterol total (estos son los análisis por los que mi médico se llevó las manos a la cabeza), mi TSH había bajado a 3,3 sin medicación!
    Me encantaría bajar el eutirox o mejor, dejarlo completamente. No sé si ese medicamento tiene algún efecto secundario, pero después de leer todo lo que hacen las estatinas, preferiría no tomar más medicación si no es indispensible. Y la verdad es que me siento genial.
    ¿Que opinas? Sinceramente, me da miedo decirle al médico que como grasas, después de las últimas chapas que me ha echado, no tengo confianza. Cuesta encontrar médicos que no se lleven las manos a la cabeza solamente por nombrar las grasas.

    Por otro lado, he vuelto a hacer deporte que antes no podía por muchas lesiones que han ido mejorando al perder peso, aunque siguen por ahí y voy con algo de miedo. El último mes he empezado un día por semana a hacer una sesión muy intensa en grupo , mucho HIIT, y no veas cómo me cuesta aguantarlo toda la hora. ¿Qué sueles cenar y desayunar antes de una sesión HIIT, o comes algo después?
    Un día estaba siendo muy fuerte, pero al verme mejor fui a los 3 días a hacer sprints y... rotura fibrilar. Como siempre, cualquier "experto" que tenga cerca me dice que es la alimentación, que "el cuerpo funciona solo con hidratos" y "vaya locura", aunque este tipo de alimentación es la que me ha permitido cambiar el ritmo...

    Por último, una pregunta que ya he visto por ahí. Qué opinas del chorizo o salchichón que no lleva aditivos?
    Y te recomiendo, como más gente, que hagas un recetario ibérico, que las recetas de dietdoctor no me acaban de convencer. Jorge, saca un libro ya!

    Muchas gracias por todo

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    1. Buenos días. A mí también me interesaríua una respuesta sobre la influencia en el hipotiroidismo.
      Mi marido toma justamente eutirox 75 (igual que b.o.p.) porque tiene Hashimoto.
      María.

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    2. Hola b.p.p.,

      tranquila, mi mujer tampoco se ha quitado la tostada mañanera! Jaja
      Pero veo que tu alimentación es muy saludable, también.

      Tu descenso en los triglicéridos y tu aumento del HDL son reflejos de una alimentación mejor, libre de carbohidratos refinados. Tu médico no debería llevarse las manos a la cabeza sino estar más contento, creo yo.

      Esa TSH de 3,3 es completamente normal y, con esos valores, no se necesita tratamiento sustitutivo con eutirox, si ese valor de 3,3 eran sin medicación, claro.

      Vendría bien repetirla, sin tomar nada, como has hecho, para ver esa TSH y ver también el valor de T4-l, que debería ser también normal, para tener los dos datos a la vista.

      El eutirox nada tiene que ver con las estatinas. Si una persona tiene una TSH alta y necesita tratamiento sustitutivo con Eutirox a la dosis necesaria para reducir la TSH por debajo de 5, deberá tomarlo. Tomar hormona tiroidea ayuda a nuestro tiroides cuando recibe demasiada orden desde la hipófisis y no tiene nada de malo. Una TSH entre, digamos 1 y 6 sería el objetivo a buscar, habitualmente los pacientes la tienen entre 2 y 4, pero hasta 5 o 6 puede estar una persona sin problemas (para no ser tan estrictos).

      Si en un nuevo análisis, tu TSH sigue en esos valores normales, es que tu tiroides no necesita suplementar con levotiroxina, claro (Eutirox), creo yo.

      No tienes que decirle a tu médico "que comes grasas".
      Puedes decirle que comes muchas verduras, hortalizas y que no comes comida procesada, ni bollería industrial y que has reducido azúcares y otros carbohidratos refinados, lo cual es todo muy saludable.
      Y puedes decirle que tomas pescados, carnes, f secos, huevos, aguacates y lácteos enteros, que no creo que nadie se lleve las manos a la cabeza por escuchar eso de un paciente.

      La diferencia entre el interválico tipo HIIT (sprints) y el ejercicio de fuerza y resistencia (HIST) es que en el HIIT todas las fibras musculares, tipo I y tipo II entran de forma simultánea y brusca y tiene ese riesgo de lesión. El HIST es muy, muy lento, entrando las diferentes fibras de forma secuencial, protegiendo de la rotura fibrilar.

      Con una lesión muscular, hidrátate bien, toma pastillas efervescentes de potasio y magnesio y añade proteína, para tener un poco más de estímulo de insulina para generación de nueva masa muscular.

      Yo no cambio mi alimentación antes de una sesión de HIIT e incluso he hecho sprints en ayunas.
      Si acaso, antes de una carrera de montaña importante, cargo algo de glucógeno muscular con legumbres, arroz, leche entera, fruta, etc.

      Como has podido comprobar, el cuerpo funciona muy bien con pocos hidratos y con más grasas, tanto en el día a día como en el ejercicio moderado. Para intensidades fuertes, un pequeño extra de hidratos el día previo puede venir bien, pero para el 90% de las actividades, una alimentación LCHF es fantástica, saciante y muy cardio protectora

      Un saludo y gracias por tus líneas

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    3. Gracias Jorge! Por la explicación y por darme la buena noticia sobre los análisis y la TSH. Me los repetiré pronto a ver si sigue así el valor. La verdad es que me encuentro mejor que los últimos años, así que soy muy feliz de haber descubierto tu blog y lo que me ha mejorado la vida. Voy a probar el HIST, y las pastillas de K y Mg.

      Gracias también por tus sabias palabras para contestar a mi médico cuando me diga que "me ponga a dieta para bajar el colesterol". Es cierto que las grasas son solo una parte de esta comida tan sana, y lo importante es que he dejado toda esa comida procesada y CH refinados. Es increíble todo lo que ha cambiado el cuerpo!

      Sigue disfrutando con tu divulgación y la montaña, vaya fotos bonitas que pones con esos perros felices!

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  3. Gracias por hacernos entender tan complicada explicación y a su vez darle la importacia que supone. Como siempre, buen trabajo y sigue así, no cambies.

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  4. https://insight.jci.org/articles/view/95913
    Es un estudio muy interesante, los obesos y los diabeticos tienen menos glucosa en el cerebro que el resto.

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  5. Hola, viendo la linea nutricional que está tomando el blog y tu interés personal, me gustaría preguntarte por la situación metabólica en ayunos, bien de uno o varios días.
    Entiendo que muchos de los lectores hacen deporte en mayor o menor medida, para lo que hay que realizar ingestas energéticas acordes a dicho gasto, pero en el día a día normal un descanso al organismo puede ser beneficioso, ¿podrías verter un poco de conocimiento fisiológico/metabólico al respecto en tu blog?
    Un saludo y gracias de antemano

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    1. Hola,

      el ayuno es una de las mejores opciones terapeuticas para el tratamiento de la resistencia a la insulina (la principal causa de la obesidad y del riesgo cardiovascular), la diabetes tipo 2, la obesidad en sí e incluso algunos tipos de cánceres muy gluco dependientes, en los que se utiliza el IF (Intermitent Fasting = ayuno intermitente).

      Pero para gente delgada como yo o deportista, no es una práctica muy indicada ayunar más de 24-48 horas.

      Sería una entrada futura a desarrollar en el blog, claro.
      La iré estudiando

      gracias

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    2. gracias a ti, espero que se materialice esa entrada

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  6. Hola Jorge, gracias por esta nueva entrada.

    Descubrí tu magnífico blog investigando los motivos que me habían llevado, tras un año de ser vegetariano (huevos y leche incluidos) a aumentar de peso y a empeorar la analítica, con un aumento importante de niveles de triglicéridos, disminución de HDL y aumento de LDL. No comía azúcares refinados en absoluto, pero sí pasta, arroz, patata, etc, siendo una dieta escasísima en grasas, ya que incluso los yogures y la leche los tomaba desnatados.

    Mi pregunta es la siguiente: ¿cómo puedo disminuir la ingesta de CH y aumentar la ingesta de grasas siendo vegetariano? He modificado lo que se me ha ocurrido, incrementando o añadiendo la ingesta de aceite de oliva, huevos, frutos secos, aguacate, leche entera, yogur griego, y evitando la pasta, el arroz y las patatas. También he reducido el número de comidas a tres diarias y he incrementado el ejercicio de alta intensidad.

    A pesar de todo, tengo la sensación de que mi porcentaje de grasas en el total de mi dieta dista mucho de ese 60% ideal, pero no se me ocurre qué más hacer, ya que por el momento no contemplo volver a comer carne ni pescado.

    Alguna recomendación? Muchas gracias por tu labor divulgativa. Un saludo. Carlos.

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    1. Hola Carlos, yo te recomiendo nata y mantequilla con las verduras, o incluso nata en vez de leche. También coco y mirar las grasas de los frutos secos, ya que varían mucho, los más grasos son las nueces de macadamia y de pecan. También quesos grasos, cheddar curado por ejemplo, y no te olvides de unas buenas aceitunas!

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    2. Hola,

      como bien dice el lector, tienes la mantequilla, la nata y el aceite de coco, entre otras alternativas, además de olivas, AOVE, etc.

      Pero antes hay que explicar que si queremos llevar una dieta 20/20/60, con un 60% de grasas...

      ... no quiere decir que el 60% de la cantidad venga de las grasas.
      Si no que el 60% de LAS CALORIAS vengan de las grasas.

      1 g de grasa tiene 9 kcal
      1 g de CH tien 4 kcal
      1 g de proteínas tiene 4 kcal

      Mira,

      si tomas 100 g de grasas, 100 g de progeínas y 100 g de CH, por ejemplo,

      estarías tomando 900 kcal desde las grasas, 400 kcal desde las proteínas y otras 400 desde los CH.

      Es decir, que tomando 100 g de los 3 macronutrientes, tus calorías serían casi un 20/20/60 a favor de las grasas.

      Lo ves así más fácil de conseguir?
      a que sí, verdad?

      Es el porcentaje de calorías del total de la dieta.
      Siendo tan altamente calóricas la grasas, no es fácil que si las tomas formen una alta parte del contenido calórico de tu dieta.

      Un saludo

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    3. Muchas gracias por la aclaración, la verdad es que tenía equivocado el concepto 20/20/60, intentaré seguir esta dieta lo mejor posible teniendo en cuenta que es más difícil sin carne ni pescado.
      Un saludo. Carlos.

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  7. Excelente post como siempre. Quería hacerte dos preguntas. La primera, estando en cetogénesis, si se pasa uno de hidratos, ¿cabe la posibilidad de hipoglucemia reactiva?.
    La segunda: llevo algunos meses y he podido perder 8 kilos, aunque ahora estoy un poco estancado, pese a mantener la misma dieta, sobre 1300 calorías, soy hombre, 76 kg, 1'73, con 4 horas a la semana de ejercicio. Para medirme la cetosis uso unas tiras que además tienen otros parámetros. Uno de ellos, la proteína, comienza a colorearse ligeramente, y otro, el pH, me aparece siempre en el mínimo (5 creo recordar), pese a que como mucha verdura. En un análisis que me hicieron hace poco de orina, tenía el calcio bastante alto. ¿Crees que puede tener algo que ver? ¿Cómo ves tomar bicarbonato para compensar ese posible desgaste ácido? ¿Algún consejo que puedas darme? Gracias otra vez de nuevo, me parece espectacular lo que haces.

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    1. Hola,

      si estás en cetossis (habitualmente con una alimentación muy baja en carbohidratos, digamos inferior a 50 g netos y también moderada en proteínas, no alta) entonces tus niveles de glucosa en sangre son relativamente bajos, digamos de 70-80 mg/dl, porque tu cerebro tiene otra energía alternativa y no te pide subir más la glucosa ni te da síntomas.

      Si entonces "te pasas de hidratos", lo único que haces es romper la cetosis, pues esa ingesta grande de CH hará subir la glucosa y consecuentemente la insulina, la que inhibirá la producción de c cetónicos. No tendrás hipoglucemia sino una hiperglucemia pasajera, sin más.

      Es como cuando yo me como un plato de arroz el día de antes de una carrera de montaña larga, para llenar mis reservas de glucógeno, por ejemplo.

      Respecto a la segunda pregunta, cuando comemos más proteínas y más sal es posible que aumente la calciuria (calcio en la orina). Para compensarla, lo mejor es aumentar la ingesta de potasio, esencialmente desde las verduras. También desde las frutas, pero si tomas mucha fruta perderás tu cetosis y es posible que vuelvas a engordar.
      Puedes tomarte pastillas efervescentes de magnesio y potasio, por ejemplo.

      No creo necesario tomar bicarbonato.
      Que tu riñón puede acidificar bien la orina es algo bueno, no malo.

      Es fácil estancarse tras una pérdida de 8 kg, que no está mal.
      El peso no lo es todo. Puedes haber ganado masa muscular a cambio y que por eso no repercuta la pérdida de grasa en el peso.
      Lo importante es la reducción del perímetro abdominal

      Prueba a hacer ejercicio intenso (HIST con pesas, en gimnasio o con tu peso) o interválico HIIT. Se mejora más la sensibilidad a la insulina al vaciar bien los depósitos de glucógeno muscular.

      Un saludo

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    2. Muchas gracias por responder. Ya tomo potasio y magnesio, además de vitaminas d y k. La verdad es que perímetro abdominal ni porcentaje de grasa estimado han variado. Hago pesas y artes marciales. Pero bueno, los beneficios ya conseguidos para mi ya son enormes y seguimos con ello, poco a poco por los 6 kg que me faltan para reducir mi grasa visceral, que es mi objetivo. Un abrazo.

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    3. Ojo, que algunos complementos de magnesio y potasio vienen con azúcar aunque parezca mentira, yo he visto alguno efervescente con sabor a cítrico con azúcar para que sepa mejor :-/ Revisad los complementos que os tomáis para no tener sorpresas.

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    4. Muchas gracias por avisar, es verdad que hay que mirar bien las etiquetas de los complementos y medicamentos que te puedes llevar un disgusto. Las que tomo son cápsulas y comprimidos que no llevan. Un saludo

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    5. Me podéis recomendar algunas y dónde comprarlas? Gracias!

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    6. Hola, yo tomo citrato de magnesio y citrato potásico, en amazon, iherb o en cualquier otro sitio. Para el potasio, también hay en los supermercados sal baja en sodio, que el 60% es citrato potásico, y desde luego, para el potasio es la opción más barata, aunque hay que tener cuidado de no pasarse, lo cual tampoco es fácil que pase. Un saludo.

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  8. Estimado Jorge,afirmas:
    " Esto causa, en el curso de 2-3 semanas, una adaptación metabólica y un cambio hacia la utilización de la grasa (en lugar de la glucosa) como combustible de nuestras células. Es la llamada "Keto adaptación".
    Como resultado, al tener niveles bajos de insulina (el "candado" que nos impide quemar grasas, inhibiendo la lipolisis), la grasa de reserva se libera fácilmente del tejido graso y los ácidos grasos libres se vierten a la circulación como energía disponible para nuestros músculos.
    Por otro lado, también aumenta la "Cetogénesis", un proceso metabólico mediante el cual el hígado, mediante la Beta-Oxidación de los ácidos grasos, crea cuerpos cetónicos y los libera a la circulación sanguínea, de manera que tanto el corazón y los músculos (con los ácidos grasos libres) como el cerebro (con los cuerpos cetónicos), pueden utilizar esta fuente energía..."

    ¿2 ó 3 semanas? ¡Pero si ambos procesos se producen a partir del tercer día de ayuno! Cuando no se ingiere alimento alguno, primero se agota el glucógeno hepático, luego el muscular y por fin se comienza a quemar la grasa acumulada, mientras el hígado produce los cuerpos cetónicos destinados al cerebro.
    En cuanto a que el pan integral tiene mayor y más rápido impacto en la subida de glucosa en sangre que un refresco de ésos llenos de azúcar... se me hace bola en las entendederas.
    Gracias por tanto esfuerzo divulgativo.
    Juan A.

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    1. Hola Juan,

      la keto adaptación, cambiando la dieta a una dieta baja en carbo hidratos y alta en grasas, viene a costar un par de semanas. A algunos les cuesta menos pero a otros más. Unos no tienen síntomas (como fue mi caso) y otros tienen una semana de sensaciones raras, la llamada "ATkins flu" o gripe de Atkins, que es una mezcla de el síndorme de abstinencia a los CH y de un metabolismo de los ácidos grasos que está empezando a engranarse.

      Pero lo que comentas es distinto: el ayuno.

      Cuando uno ayuna, el vaciamiento del glucógeno muscular y hepático ocurre tras las primeras 48-72 horas de ayuno, sin ingesta alguna. El cuerpo no tiene otro remedio que tirar de grasas y empezar a generar cuerpos cetónicos de forma más rápida.

      Cuando hablamos de keto-adaptación hablamos de cambiar, con una alimentación baja en carbohidratos, la manera en que el cuerpo metaboliza los distintos macronutrientes y cambiar la preferencia por quemar grasas versus carbohidratos.
      En ese cambio, si es drástico, muchas personas se notan cansadas la primera semana y no es hasta la segunda semana cuando empiezan a notarse con energía renovada.

      Respecto al pan, el trigo, tiene mucha amilopectina A, lo cual hace que su digestión sea muy rápida, de manera que ese almidón (cadena de glucosas) se descompone muy rápidamente, de manera que su índice glucémico es de entre 69 y 72 (la referencia, la glucosa, tiene el índice de 100, pues ya es glucosa antes de entrar).

      Pero el azúcar es sacarosa = glucosa (índice de 100) + fructosa (índice de 22).
      Es decir, que el índice glucémico del azúcar (lo rápido que sube la glucosa en la sangre) es de 65 apoximadamente.

      Su componente de fructosa, desde el intestino, va directamente al hígado por la Vena Porta, sin pasar a la circulación sistémica. Va allí como lo hace igual el alcohol o cualquier tóxico. El cuerpo no lo reconoce como "seguro" y sólo puede metabolizarlo en el hígado, donde se convertirá a glucosa, a lactato, a glucógeno o a grasa. Pero la fructosa tarda más en subir la glucosa en sangre.

      Por eso el índice glucémico del pan es mayor que el del azúcar, aunque parezca difícil creérselo, verdad?

      un saludo

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  9. Gracias por esta exhaustiva (y entretenida!) clase sobre la cetosis!
    Muy util para quienes la seguimos para prevenir o controlar enfermedades como el cancer, la diabetes, etc. Es todo un mundo. Yo la estoy haciendo despues de haber estado en tratamiento radio quimio el año pasado, termine con 10 kilos menos, y esta dieta me está poniendo fuerte de nuevo (acompañada de ejercicio, yoga, meditación y buenos pensamientos, claro, que el estrés también nos cambia el metabolismo...gracias Jorge pir tu generosidad al poner jubto todo este conocimiento de varias fuentes, y hacerlo comprensible (gracias al disco rayado! ;-)
    Flor

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    1. Gracias a ti Flor por compartir tu experiencia de lucha contra el cáncer, combinando los tratamientos médicos (quimio/radio) con una alimentación favorable.

      Un saludo

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  10. Hola Jorge,
    Hace tiempo que sigo tu blog y más aún que me interesa la dieta cetogénica. He visto unos videos en youtube que me han parecido muy interesantes, de un tal Dr. Eric Berg. Al final me ha convencido que es importante no picar entre comidas, para tener los niveles de insulina bajos y poder quemar las grasas. Es algo que tú también has recalcado, como bien recuerdo. Te dejo aquí el enlace por si te interesa: https://www.youtube.com/watch?v=Pkoai6HCMcg y otra charla sobre tiroides https://www.youtube.com/watch?v=T_Re4ja7l14&t=1271s de otro médico, Dr. Bergman.
    Un saludo, Nina

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  11. Hola Jorge

    hace dos meses, habiendo leído tu blog con asiduedad, me decidi a empezar por la keto-adaptación

    Con todas las explicaciones, estudios y experiencias que tu expones, y la gente que siguen estas recomendaciones, me fue muy facil y seguro.

    Yo empeze con la ketoadaptacion, por un tema de salud. Mi peso era de 76kg. i 182cm, con una complexion atlètica, el tema es que en los entrenamientos y salidas mi cuerpo no rendia lo esperado. asi que me decidi, la primera semana note mareos y desinchazon de la barriga sobretodo, la segunda semana algunos momentos de debilidad. pero de la tercera a la cuarta ya me note mas ligero, despierto, sin hambrunas entre horas( mas saciado)y con un rendimiento superior en el esfuerzo intenso.

    De lo poco negativo que vi es que al concentrar mi ingesta en grasas saludables mi abanico alimenticio quedo limitado, ya que habia hecho siempre una alimentacion basada en la antigua piramide, aunque muy saludable( nada de procesados, ni bebidas, ni azucares y alcohol en exceso)

    Antiguamente sufria jaquecas durante y al terminar los entrenamientos de carretera, o de mucho esfuerzo. Esto se ha revertido en gran parte!

    Al leer este nuevo articulo sobre el estado de cetosis, me pregunto ¿si el cuerpo y organos se alimentan de forma comun con glucogeno, y al keto-adaptarse empiezan a trabajar a traves de la inibición de la lipolisis?, quemando las grasas de reserva que aportan casi el doble de calorias que la glucosa... ¿como lo hacemos para que el cerebro reciba en un momento de maxima intensidad esos cuerpos cetonicos y que relacion tienen con el ciclo de Cori?

    Otra cuestion, es, si al ketoadaptarse, y tomar mas sales minerales, evitamos los mareos en gran medida. Has leído tu los usos y bondades de el agua marina como complemento de bebida deportiva? yo lo prove un tiempo, pero entonces no estaba en modo LCHF

    gracias y mil millones de me gusta por toda la labor divulgativa y saludable que nos desvelas

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    1. Hola,

      el cuerpo y los órganos se nutren de ácidos grasos y también de glucógeno, pero más de la mitad de la energía, fuera del deporte intenso, viene de los ácidos grasos. Es lo fisiológico.

      En tus músculos puedes almacener unos 300 g de glucógeno, no mucho más, que equivalen a 1.200 kcalorías.
      Ese glucógeno está ahí para situaciones de emergencia, como salir corriendo de repente ante un peligro inminente. Pero en el día a día, tiramos más de grasas, que es una energía mucho más estable y duradera.
      En un 3k de grasa corporal tienes 3.000 g, que multiplicado por 9 dan 27.000 kcalorías, es decir, más de 20 veces la energía de tu glucógeno "de emergencia".

      Y la glucosa de la sangre?
      Pues mira, si haces los cálculos de tener entre 80 y 100 mg/dl de sangre y la regla de tres para 5 litros de sangre, te saldrá que en todo tu torrente sanguíneo sólo tienes entre 4 y 5 gramos de glucosa, es decir, una cucharadita de té.

      Quemamos más grasas de lo que pensamos, salvo que seamos insulino resistentes y tengamos la insulina alta incluso en ayunas, como ocurre con la mayoría de los obesos, que son quemadores de glucosa habituales, al no poder apenas quemar grasas (sus niveles de insulina se lo impiden), pero es un estado patológico, Lo normal, en ayunos breves, es tirar de grasas.

      El ciclo de Cori explica ese exceso de lactato acumulado tras un ejercicio intenso (desde la glucolisis anaeróbica que acumular piruvato que no puede entrar en la mitocondria a la misma velocidad que es producido) y que, una vez enviado al hígado, se reconvierte a piruvato y se reenvía para su re-utilización en las células musculares.

      En general, en una dieta LCHF o en una cetogénica, hay que aumentar la consumo de agua y de sales, que evitan los mareos, dolores de cabeza y bajadas de tensión habituales cuando no reponemos adecuadamente las sales.

      El agua marina? Fantástica...

      Yo no la uso, pero si voy al Mediterráneo o al Atlántico y me baño en el mar, algún trago de agua sí que echo.

      Y claro, para antes de un ejercicio intenso o competición, la víspera viene bien hacer una carga de carbohidratos (arroz, quinoa, legumbre) para rellenar los depósitos de glucógeno. Tampoco hace falta demasiado, con un platito basta

      un saludo!

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    2. Hola Jorge, ésta respuesta es uno de los mejores comentarios que has hecho nunca en el blog: has explicado muchas cosas en pocas líneas con claridad y sencillez. Deberías grabarlo a fuego en tu blog.

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  12. Hola Jorge
    Sigo una dieta casi cetogénica, y lo sé porque mido mi cetosis con el ketonix
    Lo que he visto es que cuando tomo arcoxxel (etoricoxib, tengo espondilitis anquilosante), mi cetosis nutricional desaparece
    Sabrías decir por qué?
    Esto significa que si salgo a hacer una actividad larga, habiendo tomado arcoxxel la víspera por la noche, me va a inhibir la lipolisis y no podré tirar de grasas?
    Gracias
    Mikel

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    1. Hola Mikel,

      desconozco si el etoricoxib, un anti-inflamatorio inhibidor de las prostaglandinas COX-2, afecta al metabolismo de la grasas, pero no debería.

      Una cosa es que no tengas acetona en el aliento y otra es que tus músculos sigan quemando grasas como combustible.
      En una dieta cetogénica, los c cetónicos en el ejercicio son para el cerebro, mientras el corazón y los músculos esqueléticos tiran de ácidos grasos.
      Puedes producir menos c cetónicos pero seguir tirando de grasas desde los músculos hasta intensidades del 75% de VO2max si tu alimentación es baja en carbohidratos y alta en grasas.

      Puedes se una máquina de quemar grasas sin tener que llegar a la cetosis.

      un saludo

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    2. Gracias Jorge, me tranquiliza leer tu respuesta
      Entonces me surge una duda, qué ventaja tiene (si tiene alguna) a la hora realizar una actividad física larga una persona que se encuentra en cetosis óptima (pongamos 2.0 mmoles) con respecto a la misma persona pero que no esté en cetosis (pongamos 0.2 mmoles) ambos con una dieta baja en grasas y alta en grasas?
      En principio parece que a nivel muscular y cardíaco no debería haber ninguna diferencia, no?
      Quizas mentalmente?
      Eskerrik asko

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    3. Hola Mikel,

      estar o no en cestosis no es tan importante.
      Lo importante es tirar de grasas como combustible versus carbohidratos.

      Si tomas 50 g de CH diarios netos, basta que tomes 100 g de proteínas (de las cuales el 57% se convierte en glucosa, 57 g) para que llegues a los 100-120 g de glucosa que utiliza el cerebro, con lo cual no entras en cetosis.

      Para llevar una dieta cetogénica también hay que reducir mucho las proteínas o bajar mucho los CH, digamos a sólo 20 g (ahí sí que entrarías en cetosis a pesar de los 100 g de proteínas).

      Pero la diferencia sería, como dices, la cantidad de c cetónicos que chupa tu cerebro, sin cambiar mucho el rendimiento de los músculos, a partir de las grasas

      un saludo

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  13. Grasa + sal, comida ideal es decir...TORREZNO

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  14. Que beneficio tienen los ayunos diarios de 16h.??? Yo los hago todos los dias. O hay que hacer ayunos más prolongados para obtener beneficios. Gracias Jorge

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    1. Hola Pilar,

      el ayuno prolongado consigue periodos largos de insulino ausencia, mejorando el metabolismo a partir de los ácidos grasos y los c cetónicos.

      Es un tto muy bueno para obesidad, diabetes tipo 2, síndrome metabólico y personas en general con resistencia a la insulina.

      Si eres una persona delgada, no se recomiendan más allá de las 18 horas.
      Pero es muy factible saltarse tan sólo el desayuno y la comida, cenando luego, para lograr así un ayuno de casi 24 horas, que muchas personas hacen un día a la semana.

      Personas que antes de hacer estos ayunos tomaban antidiabéticos orales y medicación para la hipertensión y que, tras estos ayunos y una alimentación baja en CH, han conseguido reducir e incluso eliminar la necesidad de medicación.

      En el ayuno utilizas tus grasas y c cetónicos como energía, principalmente

      un saludo

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  15. Jorge,
    muy interesante el tema, como siempre. Yo llevo desde hace algo más de un año una alimentación baja en ch y alta en grasas, pero en ningún momento he llevado a cabo la supresión de carbohidratos para forzar el consumo de grasas, simplemente he suprimido el azúcar, el pan, pasta, mueslis, etc y he aumentado las grasas a base de frutos secos, huevos, carne roja y pollo ecológico, pescado, aguacates varios, queso, mantequilla, etc.
    La cuestión es que me gustaría saber si realmente estoy 'ketoadaptado' o al menos he adquirido esa flexibilidad que facilita la cetosis. En la analítica normal que me han hecho hace poco, en el apartado de 'cuerpos cetónicos' simplemente indica el comentario de 'negativo', sin precisar cantidades ni explicar el concepto.
    Hay alguna variable en la analítica o algún concepto concreto que permita 'medir' si uno está en cetosis o ketoadaptado??
    Un saludo y enhorabuena por tu trabajo, una vez más,
    Anton

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    1. Hola Anton,

      en la analítica que comentas, seguramente se refiere a los c cetónicos "en orina", no en sangre.

      Al princpio de una dieta cetogénica, los c cetónicos aumentan en orina, pero conforme tu cuerpo y tu cerebro aprenden a utilizarlos, ya no los ves en orina.

      Hay medidores de acetona (Ketonix) para comprobarlo con el aliento.
      Hay medidores de 17 Beta-Hidroxibutitrato en sangre, pinchándote el dedo, pero cuestan dinero.

      Hay gente que le encanta medir sus c cetónicos.

      Yo nunca me los he mirado. No es algo que me quite el sueño.

      Creo que lo importante es lo que estás haciendo: Llevar una alimentación muy saludable, libre de azúcares, comida procesada, harinas y granos y generosa en grasas saludables, como nos has comentado.

      Seguramente estarás keto-adaptado.
      Lo notarás al tener menos hambre entre comidas.
      Prueba a hacer deporte en ayunas y verá cómo vas bien, a intensidades moderadas, sin necesidad de comer nada durante horas.

      Tu cerebro keto adaptado no tendrá "el muro".

      Asegura una buena ingesta de agua y de sales.
      Sé muy generoso con la sal, es más importante de lo que creemos

      un saludo

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    2. Gracias por contestar,
      ..y por cierto, enhorabuena por el podio en Torla.
      Anton

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  16. Aquí otra cetoadaptada. La verdad es que todo son ventajas: hasta te mejora el cutis. A los que hablan sobre consumir un poco de carbohidrato de vez en cuando os diré que lo mejor es adaptarse. Yo vivo en París y aquí el pan es bienísimo así que, cada dos o tres días, como un trocito de pan untado con mantequilla, aceite de oliva, paté o rillettes pero, si estuviera en España, no comería pan porque, en general, es bastante malo. Por el contrario, en España comería de vez en cuando arroz que es muy bueno, pero en Francia es horrible así que prefiero no comerlo. Lo mismo ocurre con la pasta en ambos países: hace seis meses que no la pruebo ¿para qué?. Algo parecido me pasa con las patatas; creo que habré comido el equivalente a cuatro patatas en los últimos seis meses. Pero sí que he comido alguna vez cuscús con su sémola y todo, aunque una cantidad modesta. Lo que no se puede hacer es abusar con las cantidades. La grasa tiene que seguir siendo la principal fuente de energía.

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  17. Hola Jorge,
    Estoy intentando llevar una alimentación LCHF, pero dado que practico la escalada deportiva (ejercicio de alta intensidad) y tengo poca masa muscular, me surge la duda de si mi cuerpo después de consumir el glucógeno no tirará de proteínas, antes de recurrir a las grasas (eso me han dicho), con lo que menguaría mi ya escasa musculación.
    Me gustaría saber también tu opinión sobre, siendo mi prioridad no perder musculación, si me conviene hacer ejercicio aeróbico de intensidad media en ayunas.

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    1. Hola Juanto,

      si haces deporte a menudo y de intensidad, tu ingesta de CH no debe reducirse a tanto (20-50 g) como es recomendable en gente sedentaria con sobre peso.

      Bastaría que se situara alrededor de los 100 g netos de CH (lo que te proporcionará unas 400 kcal).
      Debes aportar también al menos uno 100 g de proteínas, para preservar la masa muscular que estarás utilizando.

      Sería un ratio de calorías de 25 CH /25 prot /50 Grasas.

      En ejercicio moderado, no super intenso, estando ketoadaptado, cuando tu glucógeno baja, utilizas ácidos grasos, no proteínas. Es poco rentable metabólicamente utilizar proteínas para el cuerpo.

      No lo hará mientras tengas grasas de reserva para utilizar como combustible.

      Es como almacenar leña para el invierno y cuando éste llega, tirar los muebles a la chimenea. Poco inteligente.

      A mis 46 años, es ahora cuando menos CH tomo y cuando más definición tengo. No veo que se me coma el músculo por ningún lado.

      Otra cosa sería hacer ejercicio durante días... sin comer.
      Pero si comes grasas, tendrás energía suficiente para utilizar, sin tener tirar de tu masa magra

      un saludo

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  18. Os dejo una receta de pan sin harinas de trigo. Tiene menos hidratos, pero aun asi tiene, aunque son hidratos de bajo indice glucemico y muy nutritivos:

    • 75g de harina de trigo sarraceno, 75 gr de harina de garbanzo, y 75 gr de harina de almendra
    • 1 sobrecito de levadura de panadero (Maizena, Royal… es solo saccharomyces)
    • 2 cucharadas soperas de psylium
    • Semillas variadas y de girasol al gusto
    • 2 cucharadas de aceite de oliva
    • 1 cucharada de vinagre de manzana
    • 280 ml de agua
    • 2 cucharaditas postre de sal del Himalaya sin colmar (al gusto)

    Mezlar harinas y levadura en un bol, añadir el resto de ingredientes y mezclar con batidora.
    Añadir al recipiente de horno (lo mejor es el molde de pirex alargado forrado con papel de horno, y verter semillas por encima.
    Dejar fermentar de 5-7 horas , tapado con un trapo húmedo a temperatura ambiente (templado)
    Meter al horno previamente calentado a 180º durante media hora.
    Sacar esperar que se enfríe y cortar en 4 bocadillos, abrirlos por la mitad, separar con papel de aluminio y congelar. Ya tenéis vuestras tostadas sanas de pan

    Que aproveche

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  19. Estimado. Gracias una vez más por el excelente artículo. Solo dos consultas, que a lo mejor pueden servir para algunas publicaciones futuras: 1. En base a todo sus artículos ¿Qué recomendaciones de alimentación le damos a una persona embarazada o en etapa de lactancia? ¿Las mismas?.
    2. ¿Que opina usted de este artículo? http://www.gastrojournal.org/article/S0016-5085(17)36302-3/pdf

    Gracias de antemanos. Saludos cordiales.

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